El próximo viernes 21 de septiembre Madrid será el centro de un evento muy especial. Cognitiva Unidad de Memoria ha convocado a creadores de diferentes artes para compartir un día dedicado a las personas afectadas por el alzhéimer. Silvina Magari (cantautora), Gabriela Guerra Rey (escritora), Mamen Camacho (actriz), Zhivka Baltadzhieva (poeta), Víctor Geyser (cantautor), Ruth GM (cantautora), Sara Márquez (actriz), Jose Acevedo (escritor), Víctor Vegas (escritor) y Jorge Holgado (músico), serán algunos de los artistas participantes. Conversamos con el psicólogo Alfonso Cuadros Riobó, director de formación y desarrollo institucional, sobre los detalles de esta convocatoria que a puertas abiertas celebrará con pacientes, familiares, cuidadores, profesionales y público en general. La cita será en el Centro Cultural Buenavista a partir de las 10:00 horas.

Pregunta: – ¿Qué es Cognitiva Unidad de Memoria?

Respuesta: Se trata de un emprendimiento social que se dedica, mediante terapias no farmacológicas, a la prevención y rehabilitación del deterioro cognitivo en las personas adultas mayores. Es decir, ayudamos a personas sanas a retrasar los síntomas del inevitable envejecimiento cerebral (déficits en memoria, atención, etc.) y a las que padecen enfermedades neurodegenerativas como la demencia tipo Alzheimer, a las que también la estimulación cognitiva puede ayudar a retardar los duros efectos de la demencia.

P: – ¿Cuál es la actualidad del Alzheimer en España y otros países como amenaza y solución?

R: – Como sabemos, España al igual que los países meridionales de Europa dedica muy pocos recursos a la investigación en general, y la que tiene que ver con las del Alzheimer, obviamente también se ve afectada. A pesar de ello hay muy buenas experiencias puntuales relacionadas con el estudio de tratamientos, y las administraciones públicas cada vez están más concienciadas en reforzar la atención sanitaria. El problema, sin embargo, es que donde mas necesidad de recursos es en la atención social a la dependencia, a los mayores afectados por demencias. La Ley de Autonomía Personal que se promulgó en 2009, tiene una muy lenta aplicación en las Comunidades Autónomas en lo relacionado con centros residenciales especializados.

P: – ¿Por qué se celebra el Día Mundial del Alzheimer?

R: – La Organización Mundial para la Salud (OMS) proclamó en 1994 que todos los 21 de septiembre se recordara a las personas con demencias en general y, en particular, la tipo Alzheimer (que supone el 70% de ellas). Se trata de un día para sensibilizar a la sociedad sobre las consecuencias de una patología muy destructiva con las personas y sus familias, intentando que los ciudadanos  estén más alerta respecto al problema y que se destinen más recursos de atención e investigación. El avance de la enfermedad y el grado de afectación en todos los países ha sido exponencial: actualmente hay unos 35 millones de personas afectadas en el mundo, de los que el 54% viven en países de renta per cápita baja o media. Y atender a esta enfermedad cuesta unos 604 miles de millones de dólares, dedicándose de ese coste el 40% a cuidados informales (no médicos).

Cartel Arte contra el olvido.

P: – Mucho se habla de esta enfermedad, pero es cierto que aún es demasiado el misterio y el silencio que rodea este padecimiento y su entorno. ¿La sociedad le teme al Alzheimer o lo desconoce?

R: – Hay un poco de todo: temor por perder la propia identidad y la historia, en forma de recuerdos, y también desconocimiento. Este último porque hoy la ciencia aún ignora el origen del mal (aunque existen indicios) y la curación de esta devastadora afección. Pero por desgracia, la población, la gente percibe cada vez más la proximidad del Alzheimer, no por las campañas o acciones de sensibilización: nuestros referentes familiares principales, padres y madres, en un gran porcentaje han vivido mucho, pero afectados por las demencias en sus últimos años de vida.

R: – ¿Cómo asumen el 21 de septiembre otros países europeos?

Las directrices de la Unión Europea en esta materia sugieren que los organismos públicos y competentes promuevan actos y campañas de sensibilización en cada país.  Si lo pensamos bien, esto es una falacia, porque son los propios estados los que tienen que ocuparse de dotar de más recursos a sus ciudadanos afectados por Alzheimer, dada la escasez de recursos asistenciales que mencioné antes.  EL objetivo de la UE parece ser impulsar la asistencia integral socio-sanitaria, para que llegue tanto a los enfermos de EA como a sus familias. También que el trabajo de todas las instancias, públicas o privadas, sea de atención personalizada a cada caso y enfatizando cada vez más la prevención.

P: – ¿Por qué un maratón de artistas en el Día Mundial del Alzheimer?

R: – La capacidad cerebral que diferencia a los humanos de otras especies es la capacidad creativa, pese a que en la sociedad no se potencie y parezca un don de ciertas personas excepcionales. Juntar a un elenco diverso de artistas sensibilizados y solidarios en un acto así supone una llamada de atención por medio de la estimulación cognitiva y emocional que más nos conmueve a las personas: la música, la palabra, el ritmo, la improvisación…. Queremos llegar a nuestros usuarios y sus familiares, así como a otros profesionales, pero sobre todo a la población “sana” que aún desconoce el problema, a la ciudadanía en general.

P: – ¿Puede el arte participar como una vía no farmacológica de sanación?

R: – Por supuesto: puede y debe hacerlo. Al menos para mejorar la calidad de las personas con demencia, al hacerles su “aquí y ahora” más pleno (al fin y al cabo también lo hace con las personas sanas), y estimular los aspectos emocionales que, ya en el proceso de envejecimiento, tienen más peso que los cognitivos. La creación artística, como la expresión musical, poética, pictórica u otras, es en definitiva la máxima expresión de la capacidad creativa del cerebro humano. Por eso, si hay cerebros (los de los artistas) con capacidades especiales para evocar el arte y pueden ayudar a otros cerebros en situación de necesidad por la enfermedad, se alcanza el  máximo apogeo de la comunicación humana y de la prestación de ayuda entre iguales.

Por otro lado, hay personas afectadas por Alzheimer, que en los estadios iniciales o intermedio de la enfermedad, tienen aún vigente su potencial artístico, y al ejercerlo creando “se recuerdan y se recrean” a ellos mismos y a los demás que conocen. Un ejemplo de ello es que en nuestros centros hay pacientes que siguen, como hobby, pintando cuadros, haciendo música o bailando, y también se han atrevido a salir a un escenario cuando les hemos pedido que participen.

En definitiva, el arte debería “atravesar más” nuestras vidas cotidianamente, las de sanos y enfermos, para hacerla más plena.